La Universidad de La Laguna acogió recientemente la defensa de la tesis doctoral de Arianna Mª Fanio González, titulada “La cultura maker y el diseño colaborativo en la acción local: contribuciones metodológicas y pedagógicas desde la práctica proyectual”, realizada en el programa de doctorado en Artes y Humanidades y dirigida por Carlos Jiménez Martínez, del Departamento de Bellas Artes, y Jorge de la Torre Cantero, del Departamento de Técnicas y Proyectos en Ingeniería y Arquitectura, ambos de la Universidad de La Laguna. El trabajo analiza el potencial de la cultura maker como herramienta para activar prácticas de diseño con impacto social en Canarias, con un enfoque basado en la fabricación digital, la colaboración y el conocimiento abierto
La investigación plantea que la cultura maker puede favorecer la generación de nuevas conexiones en el tejido social, la readaptación de conocimientos socioculturales y su aplicación en procesos de enseñanza-aprendizaje. Estos resultaods son el fruto de una investigación aplicada en diseño centrada en los procesos, las relaciones y el territorio, que superó visiones centradas exclusivamente en lo técnico e integró estos enfoques en la práctica educativa artística como un marco ético-proyectual.
El trabajo se estructuró en tres fases. En primer lugar, se elaboró la primera cartografía del ecosistema maker del archipiélago, identificando 38 iniciativas, analizando su orientación sociotecnológica y su estructura organizativa, así como cuatro casos social maker en Tenerife. En segundo lugar, se realizó un estudio de caso centrado en la reconversión neoartesanal de las baldosas hidráulicas —una práctica semiindustrial prácticamente desaparecida en Canarias— mediante tecnologías de diseño y fabricación digital. Finalmente, se exploró la integración de los principios de la cultura maker en la formación universitaria a través de intervenciones docentes en el Grado en Diseño de la Universidad de La Laguna.
Además de la ya mencionada cartografía del ámbito maker canario, otro resultado destacable de la tesis ha sido demostrar cómo la cultura maker pueda actuar como un marco ético y metodológico en prácticas de diseño, favoreciendo la colaboración entre academia y territorio.
La investigación también aporta nuevas perspectivas sobre la reinterpretación neoartesanal de las baldosas hidráulicas desde un enfoque educativo, abierto y distribuido, partiendo de saberes locales. Los resultados muestran que estas metodologías pueden contribuir a reforzar la conexión entre universidad, patrimonio y comunidades locales, favoreciendo procesos de innovación social adaptados a las características territoriales del archipiélago
Esta tesis doctoral, realizada en modalidad de compendio de publicaciones, incluye cinco artículos científicos ya publicados y un capítulo de investigación dedicado al mapeo del ecosistema maker. Asimismo, durante el proceso se generaron herramientas abiertas, metodologías replicables y experiencias educativas que se comparten en acceso abierto.
Según explica la autora, “esta investigación muestra que la cultura maker no debe entenderse únicamente como un conjunto de tecnologías, sino como una forma de pensar el diseño desde la colaboración, el conocimiento abierto y la conexión con el entorno cercano”
El estudio también evidencia el potencial de estas metodologías en contextos de microescala, donde la proximidad territorial facilita la creación de redes colaborativas, la transferencia de conocimiento y la activación de procesos de innovación social.
La tesis aporta contribuciones en cuatro dimensiones principales —empírica, metodológica, teórica y aplicada— y abre nuevas líneas de investigación en torno al diseño colaborativo, la neoartesanía y la transferencia de conocimiento entre universidad y sociedad.
La investigación fue defendida el viernes 20 de febrero de 2026 y obtuvo la calificación de Sobresaliente Cum Laude y la Mención Internacional, tras una estancia de investigación en el Politecnico di Milano. El tribunal estuvo compuesto por la Jimena Alarcón Castro (Universidad del Bío-Bío, Chile) como presidenta, la Cecile Meier (Universidad de La Laguna) como secretaria y Pedro Hernández Castellano (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) como vocal.
La tesis fue beneficiaria del Programa Predoctoral de Formación del Personal Investigador en Canarias 2020, financiado por la Consejería de Economía, Conocimiento y Empleo y cofinanciado por el Fondo Social Europeo, que también apoyó la realización de la estancia internacional.


