La Sala de Arte Paraninfo-Pablo González de Vera de la Universidad de La Laguna acoge hasta el próximo 18 de junio la exposición ‘SEVICIA’”, del artista tinerfeño Adrián Alva, una propuesta artística que explora el castigo, el martirio y la autodestrucción a través de un conjunto de dibujos realizados en grafito y acuarela. Puede hasta el próximo 18 de junio.
Natural de Puerto de la Cruz, Adrián Alva desarrolla una obra marcada por la influencia del arte modernista, el expresionismo y la estampa japonesa de finales del siglo XIX. Formado en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia y con un máster en Investigación en Arte y Creación por la Universidad Complutense de Madrid, el artista ha consolidado una trayectoria internacional con exposiciones en Dinamarca, Alemania, Estados Unidos y Francia. Actualmente participa, además, en el MuVIM de Valencia con la exposición Orland Furiós.
El título de la muestra remite al concepto jurídico y literario de “sevicia”, entendido como una crueldad excesiva ejercida desde una posición de poder. Según explica el autor, la exposición surge tras una investigación visual en torno a las ideas de castigo y martirio presentes en diferentes tradiciones culturales y religiosas. “La sevicia recoge el exceso que me interesó de estas representaciones”, señala.
La muestra reúne imágenes inspiradas en figuras pertenecientes a las mitologías griega, egipcia y cristiana, entre otras, configurando un imaginario donde el sufrimiento aparece como elemento recurrente y transversal. Para Alva, estas representaciones siguen teniendo una capacidad simbólica vigente: “Los diversos imaginarios colectivos han ido plagándose de este tipo de figuras, son ubicuas, y siguen removiendo algo en nosotros”.
A través de escenas de fuerte carga simbólica y emocional, SEVICIA reflexiona sobre la relación entre cuerpo, violencia y creencias. El artista apunta que existe “algo en ese abandono de uno mismo en nombre de sus ideales” que continúa interpelando al espectador contemporáneo, tanto desde la admiración como desde la incomodidad.
La elección del grafito y la acuarela responde a una continuidad en la práctica artística de Alva, aunque en esta serie adquieren también un sentido simbólico mediante el uso de colores, barnices y brillos que contrastan con la crudeza del dibujo. “El uso de colores, como el oro en los santos, tiene su intencionalidad”, explica.
Premiado con la Cátedra de Arte y Enfermedades de AbbVie, Adrián Alva considera especialmente significativo presentar esta exposición en la Universidad de La Laguna, institución donde inició sus estudios universitarios. “Exponer en la Universidad de La Laguna tiene su magia, al menos a nivel personal”, afirma.
Lejos de buscar una interpretación cerrada, el artista plantea la exposición como un espacio abierto a la experiencia individual del visitante. “Espero que no despierte indiferencia”, concluye. “Las imágenes no operan igual que las palabras. Y SEVICIA consta mayoritariamente de imágenes”.



