En el marco del III Congreso de Cáncer Infantil: Fortaleciendo vidas en Canarias, celebrado recientemente en la Universidad de La Laguna, la doctora Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, jefa de sección de Onco-Hematología Pediátrica del Hospital Universitario Virgen Macarena, inauguró el congreso con la conferencia “Cáncer Pediátrico en el Siglo XXI: Avances, Retos y Nuevos Horizontes”.
El encuentro, organizado por el equipo de Evaluación e Intervención Neuropsicológicas en Cáncer Infantil, además en colaboración con la Cátedra de Infancia y Adolescencia y otras entidades de la Universidad de La Laguna ha puesto el foco en una realidad cada vez más relevante: el aumento de la supervivencia. Este logro colectivo no solo refleja el progreso médico, sino que abre un nuevo escenario en el que cada vez más menores superan la enfermedad y alcanzan la adolescencia y la edad adulta, lo que plantea la necesidad de mejorar su seguimiento y calidad de vida a largo plazo.
Durante su intervención, la especialista destacó la evolución de la supervivencia en las últimas décadas: “En los años 80 estaba en torno al 50% y actualmente se sitúa en el 84% a los cinco años”, un avance que atribuyó al desarrollo de tratamientos, la investigación y la mejora en la organización sanitaria. A nivel global, recordó que “se diagnostican alrededor de 400.000 casos de cáncer infantil en el mundo”, mientras que en España se registran cerca de 1.500 nuevos casos al año. Aunque su incidencia es baja, sigue siendo la primera causa de muerte por enfermedad en la infancia.
Entre los principales retos, Fernández-Teijeiro señaló la dificultad del diagnóstico precoz, ya que los síntomas iniciales pueden confundirse con patologías comunes. También advirtió sobre la situación de los adolescentes, un grupo que queda en un punto intermedio dentro del sistema sanitario, recalco la necesidad de impulsar protocolos que fortalezcan los casos adolescentes en la medida de ser atendidos desde el ámbito en el ámbito pediátrico y de adultos.
En el ámbito clínico, hizo hincapié en la necesidad de mejorar los resultados en tumores del sistema nervioso central. “La supervivencia en tumores cerebrales en España es claramente mejorable”, afirmó, defendiendo la centralización de intervenciones en centros especializados. El incremento de la supervivencia ha traído consigo nuevos desafíos. Según expuso, alrededor del 70% de los pacientes presenta secuelas derivadas de los tratamientos y un 40% sufre efectos graves, lo que puede afectar a su desarrollo cognitivo, emocional y social. En este sentido, subrayó la importancia del acompañamiento psicológico y la rehabilitación, y puso de relieve la necesidad de reforzar la presencia de neuropsicólogos en el sistema sanitario para mejorar la atención a estos pacientes.
Asimismo, la especialista destacó el papel de la colaboración internacional a través de redes europeas y la implicación de distintas instituciones, que facilitan el intercambio de conocimiento, el acceso a tratamientos innovadores y el desarrollo de estrategias comunes frente a la enfermedad. Pese a los avances, recordó que todavía hay un porcentaje de pacientes que no se pueden curar, lo que hace imprescindible seguir investigando y mejorando la atención integral.
Como conclusión, Fernández-Teijeiro subrayó el objetivo que guía actualmente la oncología pediátrica: continuar avanzando no solo en la curación, sino en la calidad de vida de los pacientes. En este sentido, afirmó que el reto es “seguir curando mejor y, sobre todo, disminuir los efectos secundarios, ofreciendo a cada paciente el tratamiento que garantice su supervivencia en las mejores condiciones”.

