El laboratorio Polymer Analysis and Research (POLAR) de la Universidad de La Laguna, ubicado en la Sección de Química de la Facultad de Ciencias, ha obtenido la certificación de su sistema de gestión de la calidad conforme a la norma internacional ISO 9001:2015, emitida por la entidad certificadora Bureau Veritas. El alcance de la certificación comprende específicamente la actividad de “Laboratorio de identificación, caracterización y cuantificación de microplásticos”, lo que supone un importante respaldo al sistema de gestión y a los procedimientos implantados por esta unidad.
La certificación llega un año después de que la Universidad de La Laguna anunciara la puesta en marcha de POLAR como Unidad de Transferencia (U2T), impulsada por el Grupo de Investigación en Química Analítica Aplicada y dirigida por el catedrático de Química Analítica Javier Hernández Borges.
Durante este primer año de actividad, el equipo de POLAR ha trabajado en la implantación de procedimientos destinados a garantizar el control de los procesos y los equipos, la formación del personal, la trazabilidad de los análisis, la atención a los clientes y la mejora continua. La auditoría de certificación destacó que, pese a su reciente implantación, el sistema de gestión presenta ya un elevado grado de madurez y un desarrollo muy completo.
La implantación de este sistema de gestión de la calidad y la mejora de las capacidades analíticas del laboratorio han sido posibles gracias a la financiación del Gobierno de Canarias, canalizada a través de la Consejería de Transición Ecológica y Energía. Esos fondos han sido destinados tanto a la adquisición de equipamiento especializado como a la contratación de asistencia técnica para el proceso de certificación.
POLAR es actualmente el único laboratorio de Canarias especializado en la identificación, caracterización y cuantificación de microplásticos y forma parte del reducido número de instalaciones españolas con capacidad específica para realizar estas determinaciones.
Entre sus principales singularidades se encuentra una sala limpia de clase ISO 6— instalada en 2024 y financiada por el Cabildo de Tenerife en el marco del contrato de gestión de residuos de la isla ejecutado por la UTE Nivaria— así como otros espacios y procedimientos diseñados específicamente para minimizar la contaminación de las muestras, uno de los principales retos en la determinación de microplásticos.
Relevancia del laboratorio
Desde su puesta en marcha, POLAR ha experimentado un crecimiento progresivo de su actividad y presta ya servicios a numerosos clientes de los sectores público y privado. En menos de un año ha realizado casi un centenar de análisis, cifra que continúa aumentando. Asimismo, trabaja en la formalización de varios convenios con instituciones públicas para desarrollar diferentes programas y servicios analíticos relacionados con la determinación de microplásticos.
La consolidación de POLAR cobra especial relevancia en un contexto en el que la Unión Europea está incorporando progresivamente los microplásticos a sus programas de vigilancia de las aguas. Así, en el ámbito de las aguas destinadas al consumo humano, la Directiva (UE) 2020/2184 contempló los microplásticos entre los contaminantes emergentes de especial atención y previó el desarrollo de una metodología para medirlos con vistas a su posible inclusión en una lista de observación. Posteriormente, la Decisión Delegada (UE) 2024/1441 estableció una metodología armonizada para su medición.
La Directiva (UE) 2024/3019 sobre tratamiento de aguas residuales urbanas introduce expresamente la monitorización de microplásticos, incluyendo su seguimiento a la entrada y salida de determinadas estaciones depuradoras y, cuando resulte pertinente, en los sus lodos. Más recientemente, la Directiva (UE) 2026/805 reforzó este marco al establecer que los microplásticos deberán incluirse en las listas de observación de las aguas superficiales y subterráneas.
A este marco se suma la reciente Directiva (UE) 2025/2360, relativa a la vigilancia y la resiliencia del suelo, que reconoce que los microplásticos y nanoplásticos pueden representar un riesgo para la salud y fertilidad de los suelos y establece el marco para avanzar en su incorporación a la vigilancia de los contaminantes del suelo.
En conjunto, estas nuevas disposiciones europeas están extendiendo progresivamente la vigilancia de los microplásticos, lo que incrementa la necesidad de disponer de laboratorios especializados capaces de llevar a cabo su identificación, caracterización y cuantificación de manera fiable y con sistemas de aseguramiento de la calidad.
Aunque buena parte de la actividad de POLAR se centra en la determinación de microplásticos en aguas de consumo, aguas residuales y otras matrices acuosas, sus capacidades permiten abordar también matrices de distinta naturaleza, como suelos, sedimentos, sales de mesa y bebidas, entre otras.
Esta certificación ISO 9001 constituye un nuevo paso en la consolidación del laboratorio como infraestructura científica y de transferencia de referencia en Canarias. Contribuye, además, a reforzar la capacidad de la Universidad de La Laguna para responder a este importante problema ambiental y a unas necesidades analíticas que previsiblemente crecerán durante los próximos años.

