Cinco estudiantes de doctorado de la Universidad de La Laguna desarrollan actualmente sus investigaciones en colaboración con empresas punteras del sector industrial de Tenerife, gracias al programa de Doctorados Industriales impulsado por el Cabildo de Tenerife. Esta iniciativa, dotada con un presupuesto de 516.000 euros, fomenta la contratación y formación de personal investigador en el entorno empresarial, brindando a estos jóvenes la oportunidad de llevar a cabo proyectos de investigación aplicada estrechamente vinculados a sus tesis doctorales.
El programa permite que doctorandos de distintos ámbitos integren sus líneas de investigación en la resolución de retos reales del tejido productivo insular. Durante cuatro años, se incorporan a empresas de sectores estratégicos como la energía, la digitalización o la biotecnología, donde aplican su conocimiento en contextos reales. Para las empresas, esta colaboración supone la incorporación de talento joven y altamente cualificado, capaz de impulsar la innovación, mejorar la competitividad y transformar el conocimiento académico en soluciones concretas y viables.
El vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de La Laguna, Antonio Aparicio Juan, subraya que los doctorados industriales son una herramienta muy valiosa para conectar la investigación universitaria con los retos específicos de las empresas. De este modo, la Universidad de La Laguna impulsa activamente la transferencia de conocimiento, favoreciendo que las tesis doctorales se desarrollen en entornos donde ese conocimiento pueda transformarse en innovación. Aparicio añade que programas como este refuerzan además la valiosa colaboración entre la universidad y el tejido productivo.
Por su parte, el director de la Escuela de Doctorado, Gustavo Marrero Díaz, precisa que estos programas representan una herramienta clave para trasladar investigación de alto nivel al sector industrial de la isla. “Es una vía idónea para coordinar grupos de investigación de excelencia y orientar su trabajo hacia las necesidades de empresas y sectores estratégicos del territorio”, explica.
Marrero Díaz destaca además el papel de los convenios específicos que se establecen entre la universidad y las empresas para cada proyecto doctoral, articulados a partir de un acuerdo marco. Estos garantizan aspectos fundamentales como la transferencia de conocimiento, la gestión de la propiedad industrial y la participación de personal de la empresa como supervisores o cotutores de las tesis, reforzando así la conexión entre el ámbito académico y el empresarial.
Optimización de las renovables
Jorge David Ávila Álvarez realizó sus estudios de grado en Matemáticas y un Máster en Ingeniería Matemática a través del cual comenzó a especializarse en el ámbito del análisis de datos y la Inteligencia Artificial. Su interés por aplicar este perfil analítico a problemas reales, en este caso en el sector energético, le ha llevado a iniciar una investigación doctoral en el ámbito de las energías renovables, analizando cómo la inteligencia artificial puede contribuir a mejorar la estabilidad de la red eléctrica mediante la predicción de energía solar a corto plazo.
El doctorando considera que la investigación resulta mucho más fructífera y satisfactoria si los resultados salen de la teoría y es posible aplicarlos a la realidad. Esto implica un constante cuestionamiento de la viabilidad de la investigación, “de forma que los resultados son mucho más útiles y realistas”, opina.
A través de este doctorado industrial, Ávila Álvarez se ha incorporado a Energy RIS (Energy Research & Intelligence Solutions SLU), empresa spin-off surgida en este centro académico especializada en la resolución de desafíos energéticos complejos, lo que afirma le permitirá aunar el rigor académico de su actividad investigadora con la práctica empresarial. Para el doctorando, la experiencia está resultando muy positiva y valora la comprensión y flexibilidad de que la investigación no siempre da los resultados esperados a la primera, contribuyendo además a fomentar nuevas inquietudes en el curso de la investigación.
David Dorta Hernández también desarrolla su doctorado industrial en la empresa Energy RIS. Tras obtener el Grado en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática y el Máster Universitario en Ingeniería Industrial por la Universidad de La Laguna, ha orientado su investigación doctoral hacia la optimización de comunidades energéticas mediante sistemas de agregación de unidades de producción y demanda flexible, empleando algoritmos avanzados e inteligencia artificial.
Afirma que la experiencia está siendo muy satisfactoria y que su adaptación a la dinámica de trabajo de la empresa ha resultado sencilla, ya que ha podido familiarizarse de forma progresiva con las herramientas y los procedimientos necesarios para llevar a cabo su investigación.
Explica que su motivación para realizar un doctorado industrial en el entorno empresarial responde al interés por ampliar su formación y sus conocimientos técnicos, adentrándose en el ámbito de la investigación al mismo tiempo que contribuye al desarrollo de soluciones prácticas para problemas reales dentro de un sector estratégico para Tenerife, como es el de la sostenibilidad energética.
Asimismo, destaca que trabajar en una empresa del sector aporta un valor añadido significativo al trabajo doctoral, al permitir contrastar de forma continua los planteamientos teóricos con situaciones reales. “Esto ayuda a que las ideas y metodologías que se desarrollan durante la investigación puedan evaluarse desde el punto de vista de su aplicabilidad práctica y contribuye a orientar el trabajo hacia resultados más útiles y cercanos a la realidad del sector”, concluye.
Ciberseguridad para las infraestructuras
La tesis doctoral de la investigadora Belinda Hazel Cáceres Barrera, graduada en Matemáticas y Máster en Ciberseguridad e Inteligencia de Datos por la ULL, tiene como objetivo desarrollar soluciones avanzadas de ciberseguridad que refuercen la protección de infraestructuras digitales. Su investigación se centra en mejorar la precisión, eficiencia y adaptabilidad de los Sistemas de Detección de Intrusiones (IDS) ante entornos cada vez más dinámicos y complejos. Para ello, aplica técnicas consolidadas de inteligencia artificial, como machine learning y deep learning, a la monitorización de tráfico en entornos reales. El propósito es generar prototipos validados capaces de integrarse en infraestructuras críticas y servicios de seguridad gestionada, reforzando la detección temprana de amenazas y la resiliencia digital.
Todo el proceso de investigación de Cáceres Barrera está siendo desarrollado actualmente en la empresa Atlantis Tecnologías y Sistemas, incluyendo la validación de modelos y la integración de prototipos en entornos reales como el SOC de Alerta Temprana y el DataCenter, con el objetivo de contribuir directamente a la mejora de los servicios de ciberseguridad gestionada de la compañía.
La investigadora destaca especialmente la diversidad de perfiles que conviven en el departamento en el que trabaja (Innovación, Datos & IA), con profesionales tanto de negocio como de distintas disciplinas técnicas y científicas. “Compartir espacio de trabajo con personas con tanta experiencia y conocimiento del sector hace que inevitablemente surjan nuevas ideas y soluciones que aplicar en mi campo”, señala.
Subraya que durante su formación en matemáticas puras no contempló inicialmente la posibilidad de realizar un doctorado industrial. La oportunidad de desarrollar una investigación aplicada a la operativa diaria de una empresa ha transformado su perspectiva, especialmente al poder trabajar en un tema con aplicación directa en el ámbito de la I+D+i sin perder de vista las matemáticas fundamentales que han marcado su trayectoria académica.
Economía circular y gestión inteligente
Javier García García, graduado en Ingeniería Química Industrial por la ULL y máster en Ingeniería Ambiental por la Universidad Politécnica de Madrid, desarrolla una investigación centrada en la producción de biogás a partir de residuos. Realiza su doctorado industrial en la empresa BIOGÁS Canarias, vinculada al proyecto TEKNE y dedicada al tratamiento de residuos para su conversión en biogás y fertilizantes, impulsando así la economía circular y las energías renovables.
El investigador destaca especialmente que se trata de una spin-off de la Universidad de La Laguna, lo que facilita una estrecha conexión entre el ámbito académico y el empresarial, ya que comparte tutores en ambos entornos y puede contribuir directamente a los objetivos de la compañía.
Su investigación se orienta al desarrollo de microplantas de biogás totalmente automatizadas y monitorizadas en remoto, capaces de adaptarse a distintos contextos y ubicarse allí donde se generan los residuos. Con ello se busca reducir los impactos ambientales y sociales asociados al transporte y la gestión centralizada de residuos.
Para García, resulta clave poder trasladar los ensayos desarrollados durante su investigación a aplicaciones reales. “Es una oportunidad de hacer algo que aún no se ha hecho, al menos a nivel europeo, y avanzar en el estado del arte del Internet of Things aplicado a sistemas de biogás”, señala. La iniciativa pretende, además, que los propios generadores de residuos, ya sean agricultores, ganaderos, industrias o el sector hotelero, puedan aprovecharlos para producir su propia energía renovable, contribuyendo especialmente a mejorar la autonomía energética del sector primario en las islas.
Por último, el doctorando Santiago Villar Vázquez, graduado en Ingeniería Informática y con un máster en la misma área por la Universidad de La Laguna, desarrolla su investigación en la empresa Litenergy Canarias SLU, especializada en la instalación de paneles solares y puntos de recarga en el archipiélago. Su trabajo se centra en la integración de sistemas ERP, software que centraliza, automatiza y gestiona los procesos operativos de una empresa, con tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, los gemelos digitales y los sistemas multiagente, con el objetivo de optimizar la gestión de procesos empresariales.
La investigación busca mejorar la gestión de instalaciones solares y puntos de recarga, optimizando su control, planificación y eficiencia. En el marco de su trabajo en la empresa, Villar Vázquez pretende trasladar estos avances a casos reales, reforzar la planificación y el seguimiento de proyectos, y aportar soluciones innovadoras que incrementen la eficiencia y la competitividad en el sector de las energías renovables.
El investigador apunta que su experiencia en la empresa le ha permitido comprender el funcionamiento de los distintos departamentos y compartir ideas para la búsqueda de soluciones en diversas áreas, lo que impulsa el desarrollo de su investigación y la definición de objetivos más precisos junto a sus tutores.
A través de esta convocatoria, el Cabildo de Tenerife fomenta la incorporación de jóvenes investigadores a empresas de sectores estratégicos para el progreso científico y tecnológico de la isla. Entre estos ámbitos prioritarios se incluyen la astrofísica, el espacio y la aeronáutica; el audiovisual y las industrias creativas; la conectividad; la digitalización y la inteligencia artificial; la economía azul; la energía; la salud y la biotecnología, así como la sostenibilidad.
El propósito es reforzar la transferencia de conocimiento entre la universidad y el tejido productivo, favoreciendo que la investigación desarrollada en el seno de la Universidad de La Laguna tenga una aplicación directa e inmediata en forma de herramientas, procesos o productos innovadores que den respuesta a las necesidades del entorno empresarial de Tenerife. Una nueva convocatoria de esta iniciativa se encuentra ya abierta en este enlace.
Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (Cienci@ULL)





