Directora: Inmaculada Perdomo Reyes
Subdirectora: Dulce María González Doreste

Cátedra Cultural Pedro García Cabrera

En enero de 2011, la Cátedra Cultural Pedro García Cabrera, con la figura homónima del escritor como eje central, renace como una actividad de la Fundación del mismo nombre y la Universidad de La Laguna, destinada a profundizar en algunos aspectos de la creación humana, a promover el debate en torno al proceso creativo, y a contribuir a la animación de un foro en el que se discutan aspectos significativos de la creación en el mundo de las artes, las ciencias y las letras. Al fin y al cabo, y a pesar de la separación artificial que la tradición burocrática ha aplicado a las “dos culturas”, desde el punto de vista creativo, el arte y la ciencia no son sino caminos que nacen en un mismo lugar y sueñan con llegar al mismo sitio. Consecuentemente, las actividades de la Cátedra PGC se desarrollan en torno a tres ejes:

  • Apoyo a la investigación, edición y difusión de la obra de Pedro García Cabrera.

  • Organización de Jornadas, conferencias y mesas redondas sobre temas de actualidad en el ámbito humanístico, artístico, cultural, científico, tecnológico y social

  • Divulgación científica.

Aún desconocemos –y tal vez ese conocimiento constituya el lugar de llegada, el horizonte apenas vislumbrado– a qué principios responde ese crepitar de la materia que se atreve a sospechar el abrazo de los números al deslizarse por una curvatura del tiempo o del espacio, el ritmo al que se mueve el polisón de la luna cuando sale a pasear, o la intensidad con que los aromas de romero ayudan a percibir los colores, interpretar los sonidos e intuir la relación que existe entre el amor y el odio, entre la carcajada y la congoja, entre el miedo y la decisión. Mientras que la ciencia se aproxima a la realidad desde el rigor del diseño experimental, el arte y la literatura lo hacen desde la asociación ingeniosa de sueños y palabras, de suspiros del aire y verbos enamorados que se multiplican hasta inventarse los múltiples universos que tal vez convivan en las entrañas del vacío.

Es cierto que algunas sectas babélicas han contrapuesto ciencia y arte, números y palabras, como si no se tratase de aspectos complementarios del mismo impulso humano, como si la actividad científica no procediese de la misma inquietud, agitada por idéntica persecución del hallazgo y ambición del reconocimiento, o como si la creación artística y literaria no respondiese a la misma exigencia de precisión, a la fuerza articuladora que habita al tiempo en las palabras y en los números, la que dota de potencia vital a los verbos y de capacidad reproductora a las moléculas. Si se contemplan sin sectarismo, es posible reconocer que las reacciones químicas, los reflejos neurales y las oraciones gramaticales tal vez posean la misma estructura funcional y compartan idéntica vocación: destapar las vasijas donde se guardan los misterios, abrir los cofres donde se esconden los secretos.

Movidos por la pretensión de aportar su esfuerzo a esa tarea, la Cátedra Pedro García Cabrera pretende ofrecer la palabra a creadores procedentes de ámbitos diversos, y que hayan contribuido a la comprensión del mundo desde áreas diferentes, pero siempre desde la búsqueda de la excelencia, la pretensión de la belleza y el afán del descubrimiento. Al fin y al cabo, para saber que en la mar no florecen los naranjos, es preciso buscar sus frutos con pureza, con esperanza y sin prejuicios.

Texto de Rafael Alonso Solís