Nació el 22 de julio de 1977 en Caracas, Venezuela, en el seno de una familia de origen canario que emigró a Venezuela en busca de nuevas oportunidades. Desde muy joven creció rodeada de historias de esfuerzo y superación, lo que la inspiró a perseguir sus sueños en el ámbito científico. Se graduó en Biología en la Universidad de La Laguna, donde descubrió su pasión por los productos naturales y su potencial en la biomedicina. Realizó su tesis doctoral en el Instituto Universitario de Bio-Orgánica Antonio González, centrando su investigación en cómo las moléculas naturales pueden influir en procesos biológicos clave. Durante este periodo, tuvo la oportunidad de realizar estancias predoctorales en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde profundizó en el uso de herramientas informáticas para analizar la actividad de estos compuestos. Tras finalizar el doctorado, llevó a cabo una estancia postdoctoral en la Universidad de California en San Diego. Allí, se especializó en biosíntesis de productos naturales, colaborando en proyectos multidisciplinares e innovadores, y estableciendo redes de contacto con investigadores de todo el mundo. A su regreso a Canarias, trabajó en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, donde asumió el reto de establecer un laboratorio de taxonomía molecular en microalgas, realizando una estancia en el laboratorio del Profesor Melkonian en la Universidad de Colonia. Posteriormente, regresó a la Universidad de La Laguna para retomar sus investigaciones en el Instituto Universitario de Bioorgánica Antonio González. A lo largo de su carrera, ha apostado por la colaboración internacional y la integración de diferentes disciplinas científicas, convencida de que la diversidad y el trabajo en equipo son claves para avanzar en la ciencia. Su objetivo es seguir contribuyendo al conocimiento y al desarrollo de soluciones innovadoras que mejoren la vida de las personas, inspirando a nuevas generaciones de mujeres a sumarse al apasionante mundo de la investigación científica. Convencida de que los productos naturales, seleccionados por la evolución para interactuar con objetivos celulares específicos, representan una fuente inagotable de inspiración para el desarrollo de nuevas terapias, ha enfocado su investigación en descubrir moléculas bioactivas que puedan ayudar a enfrentar los grandes retos biomédicos actuales, como las enfermedades infecciosas y el cáncer.