Este monográfico estudia la representación de las mujeres en la literatura, el arte y otras manifestaciones culturales, destacando cómo estos espacios han servido tanto para reproducir modelos patriarcales como para generar discursos de resistencia y afirmación identitaria. Se centra en la memoria histórica y en la recuperación de voces femeninas silenciadas, subrayando la importancia de reconstruir genealogías feministas. El volumen también aborda el cuerpo y la subjetividad como campos de control social y, al mismo tiempo, como territorios de emancipación. Se incluyen reflexiones sobre educación, creatividad y participación social de las mujeres, mostrando las tensiones entre normas impuestas y prácticas transformadoras. Y analiza problemáticas contemporáneas relacionadas con el poder, la desigualdad y la construcción de identidades de género.