Este monográfico analiza el auge de la novela histórica escrita por mujeres en España desde el final del franquismo hasta el año 2000, destaca su papel central en la renovación del género y en la recuperación de memorias silenciadas. Se amplían los temas tradicionales incorporando perspectivas de género, voces marginales y experiencias privadas que antes habían sido excluidas de la historiografía oficial. Estas obras cuestionan los grandes relatos épicos ofreciendo interpretaciones críticas del poder, la violencia y la identidad femenina. Se subraya el carácter híbrido donde se mezclan historia, autobiografía y ficción, permitiendo explorar la subjetividad y la memoria colectiva. Asimismo, se destaca cómo estas escritoras contribuyeron a la consolidación del género histórico en el mercado editorial y a su creciente prestigio literario.